Esta mañana tomándome un café en la terraza del bar, la Posa de canito, contemplando la imagen que tenía delante como no me dio por fotografiarla, cosa rara en mí.
Y me dio por visitar el mercadillo de los viernes, cosa lamentable para mí ya que a esas horas y con el calor que hacía.
Las paradas ya se estaban recogiendo, tras mi extrañeza. Por la hora que para mí era pronto pregunte a algunos de los vendedores.
Lógicamente el calor y el puente de agosto, hace que a nuestros comerciante lo de hacer el agosto sea una utopía.
Y como me comentaba Paquito no el chocolatero si no el frutero, que durante tantos años lleva prestando sus servicios de venta de frutas y hortalizas en nuestro pueblo.
La crisis, el calor y lógicamente el puente del 15 de agosto, que es el que mas salidas de vacaciones hay en el año, hace que las ventas caigan en picado.
Bueno a esperar que refresque un poquito para poder salir de compras a nuestro mercadillo de los viernes.
Aunque si hubo algún espontaneo que se atrevió a pasar calor y hacer sus compras.
La verdad que la hora, ya era hora de casi almorzar.